domingo, diciembre 23, 2012

"A la sombra de la poesía" por Liliana Bodoc

                                                      A la sombra de la poesía



En este libro la palabra poética se transmuta, el poeta se convierte de montaña en viento, y esto no significa enmendarse sino vivir.
La voz comienza afirmando: Soy la montaña, soy una espalda/ me levanto.../
La voz, la misma, termina diciendo: Soy el viento/ y puedo aventar una hoja y llevarla lejos.../
En el transcurso dice: Soy una vela encendida/me voy consumiendo poco a poco.../ ¡Extraordinaria síntesis, y punto de inflexión entre quietud y movimiento!
Este libro, que pone de manifiesto que toda inmovilidad es solo aparente autoriza, al menos de dos maneras, su propuesta lírica.
Una es del orden formal... Este juego dialéctico quietud-movimiento se verifica en las opciones estéticas del poeta, en su modo de construir la frase, de frasear la música, de musicar las imágenes.
Otra es del orden de lo conceptual porque aquí, como en todo gran libro, la forma deviene contenido.
El poeta parece decirnos (al menos es lo que yo pude escuchar) que entre lo quieto y lo danzante sólo media la decisión de entregarse, de deshacerse en los otros, de no conformarse con ser un individuo.      
“A la sombra de la montaña” integra distintas texturas. Lo político se suma a lo místico, a lo mágico; lo académico a lo popular, lo colectivo a lo profundamente íntimo. El Parque Bustamante se inserta en el universo, una mujer en las mujeres.
No todos los libros se abren para siempre, éste sí.  


Liliana Bodoc (1958). Escritora argentina, de nombre de nacimiento Liliana Chiavetta, se trasladó con su familia a Mendoza cuando tenía cinco años. Estudió Literatura Moderna en la Universidad Nacional de Cuyo, y fue profesora de Literatura Argentina y Española, además de dirigir un taller de narrativa, trabajos que abandonó para dedicarse a escribir a tiempo completo. En 1994 se convirtió al islamismo, y más tarde fijó residencia en Buenos Aires.
Es autora de novelas de fantasía épica desarrolladas en culturas precolombinas. Obras Literarias: La entrevista  2012; El mapa imposible 2011; Diciembre, Súper Álbum 2011; Relatos de los confines 2008; Amigos por el viento 2007; Memorias Impuras 2007; Adiós a las puntillas, Portantos y Doña Cata y la gitana 2004; Sucedió en colores 2004; La Saga de los Confines 2004; Los días del fuego. La Saga de los Confines III 2004 (2007); Los días de la sombra. La Saga de los Confines II 2002 (2006); Los días del venado. La Saga de los Confines I 2000 (2005).
A la sombra

miércoles, diciembre 19, 2012

"A la sombra de la montaña" por Patricio Hidalgo Gorostegui

Patricio Hidalgo Gorostegui 



A la sombra de la montaña

            Dice Sergio Pitol que uno es “los libros que ha leído, la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas”. Todos tenemos un pasado y en algún sentido somos ese pasado proyectado en el presente. Eso no significa que estemos anclados en los recuerdos. Quiere decir que desde que nacimos venimos recorriendo un camino con toda persistencia, por más azaroso que se nos presente a la vista cuando volteamos a mirarlo.  
            El camino de Julio César Ibarra es en varios sentidos digno de ser compartido. Volví a verlo un par de años después de haberlo conocido, presentando su libro “A la sombra de la montaña”, hace un par de semanas. Allí estaba la mirada vivaz, la voz aplomada, el humor como una carta de presentación. Manejaba con destreza una silla de ruedas que un par de años antes no era para él siquiera motivo de pensamiento. Yo sabía de su accidente, no de su estado actual. “Tetrapléjico”, es la palabra que nombra lo que le sucede. El 21 de abril del 2011 una micro frenó de improviso, Julio César cayó como todos hemos caído alguna vez pero con una suerte perra. Se fracturó un par de vértebras y todo cambió para siempre, una vez más.
             Me acerco a pedirle que me firme su libro. Me sorprende la serenidad con que me propone una conversación. Tiene un timbre de tinta que le podría hacer más fácil la faena, pero se esmera en escribir de su puño y letra: “A Patricio con cariño. J.C”. La letra es trémula, morosa, como si hubiese sido escrita directamente con el corazón.
            Dos años antes, Julio César me recibió en su casa, no lejos de donde presentó su libro. Yo estaba escribiendo sobre Gerardo Whellan, el cura de la película “Machuca”. Las historias de ambos se cruzaron en 1983, cuando en la parroquia de Lo Hermida del cura gringo un grupo de estudiantes del Campus Oriente iniciaron una huelga de hambre en solidaridad con compañeros expulsados de la Universidad. Julio César estuvo muy cerca de morir, después de casi 40 días de ayuno. Conversamos toda una mañana. Ahí me enteré del Partido Mágico del Pueblo, la idea que mejor lo representaba en esos años. Ahí me enteré también de su presente, de los proyectos en los que mezclaba solidaridad y literatura, educación y tecnología, trabajo con jóvenes estudiantes y al mismo tiempo con viejos a los que la muerte se les va acercando sin avisar, en hospederías repletas de solitarios como ellos.
            En el lanzamiento, un grupo de amigos que se cobija bajo el rótulo de “la generación del 80 del Campus Oriente” organizan un momento amable, inclusivo, sencillo, sin estridencias. Julio César lee, una amiga suya presenta, otra canta, decenas aplauden. Dan ganas de quedarse allí y expandir esa cápsula al menos algunas manzanas más.
            “Todas las mañanas del mundo / la leche hierve y se derrama caliente, / contenida por el tazón con café”. Así son los versos del libro. Palabras que no buscan oscurecer lo nítido, sino que esclarecerlo todavía más. Palabras que poetizan lo que sucede por inercia, lo que muchos pasamos por alto. Palabras que nos invitan a descubrir el misterio de que todas las mañanas del mundo sucedan todos los días, y nos sorprendan vivos y con la posibilidad de echarnos algo caliente a la boca.   

Patricio Hidalgo Gorostegui (1994),  es abogado y escritor.  Publicaciones: Daniel Hopenhayn y Patricio Hidalgo Gorostegui: “Give me a Break. Conversaciones con Diego Maquieira”. Editorial Universitaria, 2008; “Acto de fe. Testimonios de la vida de Gerardo Whelan en Chile”. Publicaciones de la Congregación de Santa Cruz; 2010; Francisco Mouat y Patricio Hidalgo Gorostegui: “Diccionario ilustrado del fútbol” Editorial Aguilar, 2011 y Edición corregida y aumentada del “Diccionario ilustrado del fútbol”: Lolita Editores, 2011.

sábado, agosto 25, 2012

Internet y la ubicuidad del tiempo y el espacio

Héctor "Titín" Molina, Enrique Paillás y Julio-César 
Hace algunos años atrás, en diciembre de 1999 se llevaba a cabo en Chile la elección presidencial y, el candidato de la Concertación de Partidos por la Democracia, el socialista Ricardo Lagos, veía cómo la oportunidad de ser presidente del país se frustraba con el avance de su contendor Joaquín Lavín, representante de la derecha política agrupada en el pacto Alianza por Chile. En tal ocasión, un grupo de profesionales, la mayoría pertenecientes a la comunidad de la Pontificia Universidad Católica de Chile, gente que participó en el movimiento estudiantil anti-dictatorial en la década de los ochentas, se reunieron en el mítico restorán "La Habana Vieja" en la calle Tarapacá en el casquete antiguo de Santigo, para recuperar antiguos lazos de amistad y sobre todo para apoyarse mutuamente para enfrentar la segunda vuelta presidencial, ya que el temor de que se instalará en el país un gobierno con las mismas características del regimen militar era evidente. Todos sabemos que Ricardo Lagos ganó la segunda vuelta y se convirtió en el Presidente de todos los chilenos y chilenas, otro día comentaré lo que esto me parece, pero esta introducción es importante para contar que en aquel encuentro, ocurrió algo más, una experiencia instalada en la intrahistoria de la gente, ese día comenzamos a escribir la historia de la generación de los ochenta de la UC...

Un año antes, yo había terminado mi libro "La Montaña", un poema transgenérico, que contiene trozos de poesía, relatos, cartas, y diálogos que personas vivas o muertas al lado de las cuales viví, amé, combatí y en ciertos aspecto morí... buscando fotos de los ochentas llegué a conversar con Ricardo Carrasco Farfán, hoy en día director de programas de televisión, y que escribió, produjo y dirigió su obra prima, la película "Negocio Redondo" que lo puso entre los mejores directores de cine del país, pues éste se interesó por mi libro y me pidió que se lo enviara por Internet, cosa que hice y olvidé... pasó un año y una noche de invierno me llama Ricardo y me dice que está con unos amigos leyendo mi libro y que están muy emocionados, porque éste le trae a la memoria vivencias que ellos creían olvidadas, rápidamente me propuso que hiciéramos una página web -pensé para mis adentros que el tipo estaba haciendo una oferta al vuelo y que probablemente al día siguiente olvidaría el asunto- La verdad es que después de un mes me volvió a llamar insistiendo en la propuesta. Efectivamente, creamos un proyecto que en sus comienzos se llamó "Proyecto Oriente" y que posteriormente se convirtió en la revista electrónica www.ciberokupa.cl

Este espacio con el tiempo se ha constituido en un Campus Oriente virtual, que ha guardado los pensamientos de la generación, y que por momentos ha levantado los sentimientos filiales que un día construimos entre todos y todas...

La noche de encuentro en "La Habana Vieja" recogimos alrededor de 120 nombres y direcciones electrónicas que posteriormente incorporamos a la base de datos de la página web, al principio Ricardo usó sitios gratuitos, por lo que la URL de la página era larguísimo, posteriormente al ataque a las torres gemelas los buscadores instalados en los Estados Unidos que son los que ofrecen estos espacios gratuitos bajaron de la red todos aquellos sitios que publicaran artículos considerados "ofensivos" para la dignidad norteamericana. Al respecto, quiero decir que los editores del Ciberokupa solidarizamos con el pueblo norteamericano, pero al mismo tiempo abrimos un espacio de discusión acerca de por qué ocurrió este atentado, sobre todo abrimos un espacio para conocer la mirada del mundo del Islam acerca de la intervención norteamericana..

Durante 4 años, gestioné la comunidad del Ciberokupa, en ese tiempo nacieron bebés, murieron amigos, armamos campañas para donar sangre a gente que lo necesitaba, mientras estábamos a la espera que el mundo político nos volviera a ofrecer una oportunidad de participar masivamente en la vida cívica del país... pero me cansé,porque a pesar de que Internet y las herramientas de comunicación que poseen las plataformas TICs nos ofrecen un mundo en el que podemos vivir simultánemente vivencias emociales distintas y podemos ocupar instantáneamente más de dos espacios a la vez, usando las salas de chat -por ejemplo- la magia de la comunicación social sólo ocurre cuando una comunidad de personas apuestan sus vidas con un sentido similar, en otras palabras cuando todos y todas creemos que somos parte de algo más grande que nosotros mismos, algo así como el pueblo de Dios, la sociedad de la información, el Balhala, el Islam, el Mundo Libre...

A mí me ocurrió que me comencé a quedar solo, pese a todo lo que había escrito, pese a todo mi esfuerzo revisando la correspondencia diariamente, nadie más se incorporó a dicha tarea, de a poco Ricardo se fue concentrando en sus viajes, en su carrera y yo en la mía, las fuerzas se fueron concentrando en el trabajo, en la proyección profesional, en las demandas de la pareja y los hijos, el cuerpo espiritual de la comunidad Ciberokupa se fue difuminando, haciéndose plúmula, entonces a fines de 2003 abandoné el proyecto. Pero ocurrió algo insólito, desde esa fecha hasta ahora, la revista ha tenido alrededor de 1500 visitantes al mes, osea en los últimos dos años -durante los cuales no ha habido gestión alguna- el sitio ha recibido 36.000 visitas, no sólo de Chile sino de países de otros países del orbe.

Entre los textos más leídos se encuentran los trabajos de algunos y algunas de nuestras compañeras acerca de la generación 80 en Chile, que al parecer tiene sus correlatos en Argentina, México y países de Centro América, haciéndonos entender que problamente estemos ante un fenómeno continental, también están los textos de crítica literaria del escritor Miguel de Loyola, y la poesía de Mario Águila, poeta que, pese a su incesante labor de difusión en recintos universitarios, bares y clubes, aún no ha publicado libro alguno, quedando excluido de las Antologías de poesía chilena y, por cierto, están mis propios textos. Pero al parecer Dios y las TICs se dan la mano, ya que como ven el hecho de que exista este sitio permite a poetas, ensayistas, documentalistas o simples ciudadanos con capacidad de expresión buscar a través de este espacio los nexos con personas del mundo que aún no conocemos, pero que por alguna razón están conectados a nosotros por un hilo invisible...

Por mi parte, la experiencia con la comunidad del Ciberokupa, me motivó a introducirme en el mundo de las comunidades de aprendizaje, que vinculadas a las plataformas tecnológicas las llamamos "comunidades virtuales", con tal éxito que me correspondió el honor de dirigir el proyecto Creaula, que fue el segunto experimento financiado por el Ministerio de Educación para enseñar física a 3000 profesores a distancia usando una plataforma LMS, creando 71 comunidades virtuales distribuidas a través del país, que usaron Internet para desarrollar sus actividades pedagógicas y de gestión.

A la hora del resumen, pienso que nada de esto hubiera sido posible sin unas ganas incontenibles de comunicarme con los otros y otras, con las personas que amo y siempre amaré, pero que por las limitaciones físicas de este tiempo y este espacio no puedo tocar ni abrazar, el Nuevo Mundo virtual me ha permitido llegar a mucha gente, entregar y recibir amor a manos llenas, dejar una huella para en el tiempo justo otros puedan seguir un camino que ha costado mucho abrir y que intenta enseñar el camino del encuentro con uno mismo y con ello el camino del universo.

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Artículo escrito en 2005.

martes, agosto 07, 2012

"Hospital de Trabajador", Santiago de Chile por Julio-César Ibarra

Terapia ocupacional.
Kinesioterapia.

El Hospital del Trabajador recupera vidas, no las quita. Tengo mucho que agradecer al hospital y a sus funcionarios, en mi caso, estuve bajo la tutela del doctor Gerardo Correa, fisiatra que lideró el equipo que me salvó la vida, entre ellos Marcia Toloza, fonoaudióloga, el doctor Pablo González, siquiatra, Antonia Swett, terapeuta ocupacional, el doctor Ricardo Sonneborg, cirujano, el doctor Jorge González, neurólogo, el doctor Pablo Storme, urólogo,  las kinesiólogas Carola Prado y Daniela Cortés, la de los bellos aretes; los kinesiólogos Sergio Parada, Ricardo Urrutia, Francisco González, Christian Correa y el inefable Jorge Castillo con quien tuve entrañables conversaciones. Y el personal del 4° piso oriente, Francisca Navarrete, Carolyne Araya, Cinthia Enríquez, enfermeras; las técnicas de enfermería Rosita Molina, Paula Ulloa, Gloria Gutiérrez, Gladis Curehual, Daniela Saldías, Cynthia Palacios, Carlina Mora, Loreto Navarrete, Betsabé  Reyes, Verónica Pérez, Yolanda Llanque y la maravillosa Viviana Zúñiga y las auxiliares de sala Eulalia Villegas, Magaly Villegas y Mirta Pino.
El Hospital del Trabajador, Santiago de Chile.

jueves, julio 26, 2012

LA PROPUESTA CIGA
Gestión de Calidad para
Instituciones Educativas
Sonia Lavín, Silvia del Solar, Michael Fischer, Julio César Ibarra. 2002 . 87 páginas.



Asegurar que los aprendizajes que en las instituciones se intencionan no sólo se produzcan, sino que tengan la calidad que hoy se requiere, es una problemática crucial para el mundo educativo. Este texto aborda dicho desafío, construyendo el concepto de calidad de la educación desde un punto de vista histórico y desde la perspectiva que impone el cambio de época a la educación .
El libro plantea que los aprendizajes de calidad surgen a partir de una gestión educativa que logra articular todas las dimensiones del quehacer escolar.
El Modelo de Gestión que se presenta no sólo permite visibilizar estas dimensiones, sino que aporta criterios orientadores, tanto para el análisis de la gestión educativa, como para la orientación estratégica de los cambios.

En el PIIE: Dalmacia 1267, Providencia Santiago.
Fono:
56-2-209 6644 - Fax 204 7460.
LOM Ediciones: Librería Barrio Concha y Toro, Maturana 19 - Santiago
Fono: 56-2-688 59 21 - Fax 6966388

lunes, julio 23, 2012

"Oropolí, El Paraíso, Honduras" por Julio-César Ibarra

Betío en el patio de su casa.
Oropolí, quizás sea el lugar más caliente que ha visitado en mi vida y sin embargo la gente es tan cálida, que siempre dan ganas de volver. En Chile existe un programa de cooperación internacional, mediante el cual dos países más desarrollados ayudan a un tercer país a desarrollar su capital humano, es así como las agencias de cooperación de Chile y Japón apoyan a Honduras en el área de educación.  En este campo, el Proyecto Da Vinci, la consultora que dirigía en aquella época, fue contratada para ayudar a fortalecer el Modelo Sintético para la Educación Básica desarrollado por la agencia japonesa en Honduras, en el componente comunidad.
(Ver más... ) http://jcibarracronicas.blogspot.com/2012/07/oropoli-el-paraiso-honduras-por-julio.html

sábado, julio 14, 2012

"Manifiesto" por Gastón Soublette

Gastón Soublette en su departamento de calle Carmencita
Hay momentos en la vida en que es preciso esperar, no adelantar ni meter la mano; tan sólo dejar que las corrientes de la vida vayan dando forma a las cosas. Hay otros momentos en que no es prudente dilatar la espera sino tomar la decisión y actuar sin más. Hay otros momentos en que nos damos cuenta de que los acontecimientos que nos comprometen a todos, desde hace mucho tiempo vienen gradualmente cargándose de gravedad y peligrosidad hasta volverse amenazantes. Cuando la virtud y la sabiduría parecen haber desaparecido del mundo, mientras una moral hipócrita y una ideología insensata ocupan su lugar. Cuando la injusticia y la corrupción lo invaden todo y el orden mundial amenaza ruina, mientras se elevan los más altos rascacielos y el quehacer humano degenera en un puro negocio de consumo y tecnología, y una minoría exitosa y despiadada acapara la mayor parte de la riqueza del mundo. Cuando ochocientos millones de seres humanos no tienen acceso al agua y sesenta millones de ellos perecen al año de inanición. Cuando se desata en todas las latitudes el espiral de la violencia delictiva y terrorista y, a causa del crecimiento industrial se contaminan los aires y las aguas y se desarticula el ecosistema del mundo, alterando el clima y provocando catástrofes de creciente poder que ponen en riesgo la supervivencia de la especie humana. En esos momentos, lo que corresponde hacer es movilizar la suficiente fe y el suficiente coraje como para enfrentar la evidencia de que ya no podemos seguir nuestro trajín habitual por calles interminables como si aún quedara tiempo disponible para continuar aguantando ese rutinario día a día. Porque hay momentos en que tú necesitas encontrarte a ti mismo entre tantos extraños, y caer en la cuenta de quien eres realmente en ese contexto, y sin creerte un iluminado, reconocer, sin embargo, que una porción de espíritu te ha sido dada, y que eso, es decir, el misterio, es lo que te hace vivir. Eso está por sobre tus faltas y caídas, porque si bien no puedes decir con certeza cómo será ese mundo que deseas para ti y los tuyos, estás seguro, si, de que no perteneces a este mundo de amos y esclavos del dinero, que no tienes cuota alguna de poder para explotar a otros, ni deseas alterar ni manipular la naturaleza para sacar provecho de ella en desmedro de otros y de la vida misma. Pero esa porción de espíritu que te ha sido dada, no tiene nada que ver con tu esfuerzo ni con tus talentos. Es un don gratuito del cielo que es preciso cultivar y agradecer.

No es que vaya a haber un juicio final… el juicio hace ya mucho tiempo que empezó mientras dormíamos. Hoy nos hallamos en medio de sus más acalorados alegatos. Pero aunque no sepamos quienes son ahí nuestros acusadores, ni nuestros jueces, ni defensores, su finalidad se está cumpliendo, esto es, separar a los unos de los otros. No se trata de buenos o malos, porque ocurre que todos somos fallados, y si de escoger se trata, sería preferible quedar entre los malos, porque a todas luces los buenos son “ellos”, y si te arrimas mucho a su tribuna puedes contagiarte con su bondad, perder tu identidad y volverte un peligro para la sociedad. La verdad es que en este juicio se trata solo de quienes aman y de quienes ganan. Así de simple.
A ellos se les ve muy bien concertados. Son vivaces y seguros, como dice el Viejo Chino, porque son ellos los que hacen progresar al mundo. Pero algo les está saliendo mal en el ejercicio del poder que detentan desde hace más de dos siglos, porque ocurre que so pretexto de mejorar la vida están obteniendo frutos de muerte que ya no pueden disimular. Por eso ahora alzan la voz previendo una probable Apocalipsis, para enseguida consolarnos con la buena nueva de que el mismo sistema que nos llevó al desastre es el que puede salvarnos del colapso, pero a condición de que sus ganancias no sufran menoscabo.
En cambio a los otros se los ve muy desconcertados, en nada seguros ni vivaces, viviendo en los nichos de existencia, modos de hacer, espacios mentales y economías que otros les han fijado. Da la impresión de que los tienen cogidos por el cuello, porque “ellos” parecen haber ganado al fin su guerra… Un triunfo bastante poco honroso hay que decir, porque a pesar de todas las precauciones que tomaron, el fermento letal que pusieron en su obra sube ahora a la superficie a la vista de todos.
Pero ¡cuidado! Este es precisamente el momento de la gran tentación, porque si bien no se escucha, ya todos dicen para si: ¡Sálvese quien pueda!
Cuando el carpintero de Nazareth les dice a sus discípulos: “Velad y orad para no caer en tentación”, la noche de su aprehensión, se está refiriendo a la tentación de echar pié atrás, al ver, sin entender, que el maravilloso Maestro, capaz de resucitar muertos, es materialmente vencido por sus enemigos.
Porque en lo que a “ellos” se refiere, bien sabido es que hacen lo que quieren con las masas humanas indefensas, hacen lo que quieren con los árboles, la tierra, los ríos, lagos y glaciares; hacen lo que quieren con el patrimonio. Ellos moldean la opinión pública a su antojo, envían ejércitos a aniquilar pueblos enteros so pretexto de liberarlos. Así puede el mundo volver a ver como se acusa, se humilla, se flagela y se crucifica al modelo del Hombre, ese que todos llevamos dentro como una posibilidad siempre cierta de ser algo más que eso que somos, posibilidad que “ellos” han procurado cerrarnos desde siempre, porque son los peores enemigos de nuestro Cristo, que se han visto en la historia, desde aquellos césares antiguos de todos conocidos.
Es entonces que se impone para ti dar un vuelco de conciencia y entender que tu aparente impotencia ante su poder es también un poder, y más aún, que por esa porción de espíritu que tienes dentro eres invencible, en la medida que quieras darte cuenta de eso y resistas hasta el fin. Eso es lo que se llama fe, y si por la fe eres invencible, es porque la fe se comparte, y si alguna luz obtienes de tu porción de espíritu, es porque ella no te pertenece, porque es del cuerpo de fraternidad que tú integras con otros para humanizar la tierra.
Ahora que has leído esto piensa que algo quedó atrás definitivamente, aunque por el momento no se note; y eso que has dejado atrás es la contaminación que sufrió tu alma por el dominio que “ellos” han ejercido sobre nosotros hasta lograr imponernos sus criterios de verdad sobre las cosas y los hombres. Por eso tu vuelco de conciencia consiste en revalorar lo que ya tienes, eso que ellos simulan ignorar desde siempre porque le temen.

Gastón Soublette
Agosto de 2007

jueves, julio 05, 2012

San Juan de Yanayacu, río Amazonas, Perú, por Julio-César Ibarra

Julio-César e Italo Antonucci remando en el Amazonas.
Terminan las vacaciones y tenemos que retornar a la rutina cotidiana. Algunos privilegiados podemos salirnos por un rato de nuestra vida común y explorar otras posibilidades de vida. Nosotros -Paulina, Antonia, Ignacio y yo- viajamos a la selva. En mi caso, había viajado antes en las alas del proyecto de dos de mis amigos de construir una casa en el río Yanayacu, brazo del Amazonas peruano. Sí, allí podemos encontrar “la casa de los chilenos”, un lugar en donde se puede escuchar canciones de Víctor Jara, poemas cantados y gritados por Mauricio Redolés y otros músicos reconocidamente escuchados en nuestro país.


La selva es atractiva, y como todo fenómeno hermoso tiene su delicadeza y su adversidad. Es un lugar a donde van los exploradores, los naturistas, los antropólogos, los aventureros, los que buscan oro o la fuente de la juventud, El Dorado, y se funden con los nativos, hombres y mujeres que no han abandonado su concepción mágica del universo, personas a las cuales la concepción de progreso les ha traído aflicciones desde que llegaron los de sangre blanca a vivir a estos lugares. Se produce así una mezcla alucinante, es por esto que esta tierra, que constituye uno de los departamentos más grandes del Perú, el Departamento de Loreto, conformado en gran parte por selva y monte y selva y ríos navegables, se convierte en una tierra de sueños. Iquitos, la capital del Departamento, sólo puede ser abordada por aire o por mar. Cuando uno se pregunta por qué estando ya a principios del siglo XXI aún no han construido una carretera, los de sangre blanca responden que por qué los empresarios que se adjudicaron la concesión se robaron el dinero o fueron incapaces de asumir tamaña epopeya, los otros los de sangre roja, en cambio, cuentan que cuando los trabajadores de las empresas comenzaron a talar la selva, la Chuchupi, una de las boas venenosas que se encuentran en estas tierras, una que se yergue sobre su cola para atacar de frente, que no tiene miedo al hombre, que es atraída por la luz o el fuego y que los ataca en la selva alta, mató a tantos que éstos al final renunciaron a su labor civilizadora para salvar sus vidas. Lo cierto es que no hay carretera y por mucho tiempo no habrá. (Ver más)

martes, junio 26, 2012

"Tributo a Nelson Schwenke" por Julio-César Ibarra

Nelson Schwenke
Eran los inicios de la década de los ochenta, refugiado en la casa de Roberto Urrea, el "Indio", nos juntábamos unos pocos compañeros a celebrar la vida. Era sábado, reuníamos los pesos y comprabámos vino, cerveza y gaseosas para los niños, y había cantos que desafíaban a la dictadura.

En esas noches donde se bebía y cantaba hasta el amanecer, aparecían las letras de Schwenke y Nilo que desde el sur de Chile, con una posía extraordinaria, nos hacía sentir calentitos como tuviésemos entre las manos un mate tibiecito que al compartirlo con  los compañeros y compañeras se trasformaba en una eucaristía.

Hoy, Nelson Schwenke, está con muerte cerebral producto de atropellamiento.

Siento que con él se va una voz muy importante de nuestra juventud.  Su poesía tocaba temas espeluznantes que develaban las atrocidades cometidas por los esbirros de la dictadura, como "Entre el nicho y la cesárea", en donde la sonrisa surge del dolor, de la tortura, de la pesadilla. Quizás esto nos cautivó, hablar de la realidad que nos dolía de una manera hermosa, imponiendo la armonía sobre lo grotesco y el amor bpor sobe el odo.

Nelson Schwenke, al cual no tuve la oportunidad de escuchar tocar en vivo, siempre quedarás en mi recuerdo y en el de una generación que creció contigo y que aún lucha por la justicia en este país.  No quería que te fueras sin mi cariño y mi aprecio.


lunes, junio 11, 2012

La Comunidad Segundo Montes, de El Salvador por Julio César Ibarra


Hace ya varios años, por allá por 1996, viajé por razones de trabajo a El Salvador, Centroamérica. Mi objetivo era visitar la comunidad Segundo Montes, en la provincia de Morazán.

El asunto parecía sencillo, había que evaluar a un grupo de escuelas, cinco en total, construidas por una comunidad retornada del exilio y observar la nivelación de los maestros con respecto al programa de formación oficial, auspiciado por la Universidad de Girona, de Cataluña, España.

Al Ministerio de Educación, le interesaba conocer el sistema educativo implantado en estos centros escolares por el Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí (FLNFM); las autoridades habían aceptado su implantación gracias al acuerdo de paz entre la guerrilla y el gobierno. Los campesinos, luego de la guerra, habían conquistado el derecho de construir sus propias escuelas, a formar a sus propios maestros. El gobierno aceptó esto dentro de un paquete de medidas, pero impuso en cada una de estas escuelas a un director o directora, designado por el Ministerio de Educación.

http://jcibarracronicas.blogspot.com/2007/11/el-salvador-centroamrica.html

domingo, junio 03, 2012

"La reconstrucción del mundo" por Julio César Ibarra


La historia de un reencuentro


Un día, comenzamos a soñar con reunir a compañeros y compañeras con los cuales habíamos compartido experiencias y sueños colectivos en el pasado. Lo hicimos, y nuestra primera forma de reencontrarnos giró en torno a la valoración de las experiencias significativas de cada quien, tanto las que evocaban vivencias pasadas como las que referían a experiencias vividas en este nuevo tiempo.

Una vez que iniciamos ese camino, nos reconectamos por un lado con una historia colectiva de la que cada quien fue y es un fragmento. Al contar cada uno su historia personal, mostrando a otros un relato en el cual hemos seleccionado lo mejor y más sentido de nuestra vida, nos hemos llenado de emociones, que en algunos casos habían quedado en nosotros como el agua estancada, pero también advertimos que esos elementos del pasado no se perdieron sino que se transformaron en otra cosa. 

La realidad que hemos vivido estos últimos años nos ha enfrentado a desafíos nuevos para los cuales hemos tenido que construir respuestas conceptuales y estrategias nuevas. 

Quizás una de las cosas más complejas ha sido la revisión de nuestras ideas, o más bien, de los marcos cerrados en que ellas habitaban. Esos marcos, ideologías de distintos tipos, han ido perdiendo la certeza absoluta que tenían en otros tiempos y ya no nos ofrecen verdades y recetas de cómo el mundo es y tiene que ser. Por ello es que cada uno de nosotros se ha visto en la necesidad de buscar desde su propia experiencia y sentir las respuestas que en el caso anterior estaban dadas por una cosmología ideológica.

Reconocer esto último, ha representado un acto de valentía, pero también un acto político de innegables consecuencias.

Así, nuestras emociones se han hecho con los años más profundas, más complejas y al mismo tiempo más simples y sencillas y hablan de la germinación en nosotros de una visión del mundo que se caracteriza por poner el cuerpo como centro articulador de lo real, un cuerpo se inserta en un contexto y que es sostenido anímicamente por una historia personal. Esto nos permitió reconocer que nuestros fragmentos de historicidad contienen una riqueza singular: la existencia de una capacidad social y política que en gran parte ahora esta en desuso, pero que contiene una fuerza, un sentido, el proyecto de un otro mundo.

Así, en la historia de las ideas relatadas por los compañeros, aparecen los pensamientos de raíces diversas: cristiano, judía, masón, socialista, marxista, crítico racionalista y otros que son más difíciles de clasificar en grandes categorías. Poner en juego estas diversas matrices -sin negarlas ni suponerlas- ha sido importante, pues nos advertía de la imposibilidad de llegar a un acuerdo dictado por la razón de los conceptos o la lógica de las ideologías. Sin embargo, a partir del relato vivencial de cada uno sabíamos que teníamos posibilidades de definir acciones comunes con un sentido estratégico que nos englobara a todos. En base a la fuerza de este reconocimiento optamos por definir una plataforma común que nos permitiera experimentar con la realidad para que desde ésta y de lo que nos suceda a nosotros armáramos un camino.

Para experimentar con la realidad social -y con nuestras propias fuerzas- nos hemos hecho preguntas, entre ellas ¿a quiénes les puede interesar nuestras historias personales y colectivas? ¿cómo ven las personas, y sobre todo los jóvenes de hoy, el proceso social y político que se vive en nuestro país? ¿cómo representan en sus mentes esta nueva realidad social que vivimos y sufrimos? ¿qué valoran de sus vidas y de la vida de los otros?

Luego de largas reflexiones acerca de con quiénes trabajar y relacionarse, las primeras respuestas estuvieron orientadas hacia las nuevas generaciones, a los jóvenes. ¿Por qué hacia ellos particularmente? porque pensamos que gran parte de las generaciones adultas están desesperanzadas y han aceptado la actual realidad como algo estático, incambiable, porque falta en ellos la fuerza personal para replantearse la vida y comenzar de nuevo. Esto es así en el mundo político y sindical, en el mundo de las profesiones liberales y de los oficios, en el mundo de la educación, y en el seno de las familias chilenas.

Aparentemente, las grandes preocupaciones de la gente pasa por la obtención y manutención de trabajos bien remunerados -aunque para ello tengan que aceptar las exigentes condiciones de la propuesta económica neo liberal- lo cual es atendible, ya que sin un trabajo con estas características las posibilidades de tener seguridad social: salud, educación y pensiones son escasas. A pesar de esto la inseguridad y los cambios vertiginosos se han instalado en la vida de los ciudadanos, lo que ha afectado el ánimo de la gente y las ha llevado a preocuparse -casi exclusivamente- de sus proyectos personales en desmedro de la construcción de ciudadanía y de espacios democráticos.

Muchos jóvenes, en cambio, experimentan el abandono de las generaciones que los preceden. En muchos casos, sus padres y madres están más preocupados de trabajar para el sistema que de entregar tiempo para construir relaciones de afecto profundas. Por otra parte, muchos adultos se refugian en el trabajo para no tener que responder las preguntas de sus hijos e hijas, porque habitualmente ellas apuntan a cosas esenciales de la vida: Papá ¿por qué hay tanta desigualdad social? ¿por qué reclamas tanto en la casa y todo eso no se lo dices a tus jefes en el trabajo? ¿por qué hay tanta delincuencia? ¿qué es la felicidad? ¿qué es el amor? ¿por qué tú y mi mamá trabajan tanto? ¿para qué?

Quizás estas preguntas sin respuestas, los estén llevando a desconfiar cada vez más del mundo de los adultos -especialmente del mundo político- Cada vez más los jóvenes cuestionan el principio de autoridad, en todas partes: en el hogar, en las escuelas y en las universidades, aunque un número importante de ellos se dejan seducir por el proyecto cultural de los poderosos grupos que controlan nuestra sociedad. A pesar de esto, se están preguntando si esta es la vida que quieren vivir cuando a su vez estén físicamente maduros para vivir la adultez.

Es por estas razones que pensamos que es necesario hacer germinar un nuevo tipo de formación para los jóvenes. Concretamente, pensamos en escuelas, espacios en donde podamos reflexionar acerca de las preguntas esenciales de la vida. Escuelas en donde recuperemos la capacidad de filosofar, de reflexionar desde nuestros cuerpos acerca de qué es la realidad y cómo la representamos y la construimos en nosotros mismos. En cierto sentido, este propósito va en una dirección distinta a la actual reforma educativa que se vive en el país, ya que ésta se orienta fundamentalmente a desarrollar competencias para la vida, entendidas como la manera de desarrollar en los educandos las capacidades para insertarse en una sociedad productiva, como ciudadanos activos, pero en donde el Estado y el capital determinan el tipo de currículo y establecen las condiciones laborales y valóricas, sin la participación de la gente que asume y vive las consecuencias del modelo económico y social impuesto.

Nuestra intención es aportar una visión del ser humano que puede, si quiere, enfrentar críticamente la maquinaria estatal y los designios Del capital, crearse los espacios para desarrollar una vida rica en espiritualidad, creación y afectos, desatar una fuerza social y política con alto grado de autonomía e inventar formas de autogestión, incluso económica, entre otras cosas. Para ello, necesitamos plantearnos audazmente, sobre todo ante nuestros compañeros.

Tiempo para la construcción de nuestros sueños

Una de los principales mitos -generados desde el sistema liberal- es que "el tiempo es oro", nosotros sabemos que el tiempo es un constructo humano y lo que le proponemos a nuestros compañeros es que "es necesario entregar tiempo para la construcción de nuestros sueños". Es por ello que decidimos convocar a profesionales, artesanos, artistas, obreros, en definitiva a personas que quieran aportar algo, no importa cual sea su oficio, a realizar un trabajo social en el cual puedan implementar aquellas iniciativas que en sus respectivas instituciones o trabajos no pueden realizar. Muchos de nosotros trabajamos en el contexto de la oferta y la demanda, en donde lo que hacemos -aunque lo hagamos muy bien y los productos sean los mejores- pertenece al demandante, somos meros funcionarios y tenemos muy poca ingerencia personal sobre el impacto social que ello genera. Muchas veces, sobre todo en el mundo de las ciencias sociales, establecemos relaciones con las personas y las organizaciones que no podemos continuar porque los proyectos están limitados -por efectos de su financiamiento- a un tiempo determinado. 

Es así como el mercado y los demandantes, se apropian del espíritu de nuestro trabajo. No somos dueños de lo que hacemos porque trabajamos para los burócratas, que a su vez responden a los lineamientos de las políticas globales acordadas por el gobierno y el capital. 

Pensamos que la única forma que tenemos de apropiarnos de lo que hacemos y que esto se transforme en una acumulación social y política, en manos de comunidades de personas organizadas por un sentido colectivo, es que inventemos otros espacios en donde el trabajo sea concebido como un acto de creación, un acto ético y político.

Esta forma de trabajo la concebimos en directa relación con las personas que viven y trabajan insertos en la base de la sociedad, allí en donde están los trabajadores, los pobladores, los niños y niñas de la calle. Pensamos que en la medida, que utilicemos los conocimientos que nos entrega nuestra propia reflexión acerca de la ciencia, la tecnología y el conocimiento epistemológico para conectarnos con la vida de las personas que no tienen los recursos para contratar nuestros servicios, o no están insertas en alguno de los espacios que el Estado a generado para la participación social, construiremos un conocimiento sobre nosotros mismos y generaremos una fuerza social y cultural que nos permitirá convertirnos en sujetos históricos, dueños de nuestra vida y destino.

A la conquista del mundo

Otro desafío importante, que comienza a tomar fuerza entre nosotros dice relación con la trascendencia de nuestra realidad nacional, con ir más allá de nuestras fronteras a conquistar amigos y amigas en el mundo.
Hasta ahora, el financiamiento de los proyectos sociales en el país ha estado vinculado al Estado o a la empresa privada. En los tiempos de la dictadura, estos eran financiados por fundaciones o agencias internacionales que invertían recursos para que en Chile sobrevivieran las instancias o los enclaves democráticos, que posteriormente serían los que producirían los intelectuales y los burócratas que se hicieron cargo de la transición democrática. La situación actual ha variado sustantivamente. 

Los gobiernos de la concertación han hecho una alianza estratégica con la mayoría de las organizaciones no gubernamentales (ONG), y con ello el pensamiento crítico se ha moderado en detrimento de la construcción de una fuerza social y política autónoma de los partidos políticos y del sistema económico. Es así como actualmente las ONG proveen habitualmente de técnicos y tecnócratas al gobierno para diseñar, implementar y evaluar "sus" políticas sociales. 

Por otra parte, el gobierno de Chile, como todos los gobiernos de la región, ha iniciado un complejo sistema de acuerdos y relaciones políticas y comerciales con los países desarrollados y de la región que determinan la política interna. Sabemos que muchos de los indicadores de desarrollo son elaborados por los bancos internacionales, que ejercen un poder y un control incuestionable sobre la política económica oficial.

Los centros académicos y las universidades también se han adaptado mayoritariamente a este nuevo contexto. Para ellos y ellas vincularse a las políticas del Estado significa recursos y financiamiento para cumplir con sus fines. Debido a ello es que los académicos e investigadores -que representan la masa crítica del país- han optado por refugiarse en ghettos, pequeñas universidades, desde donde obtienen algún financiamiento para publicar sus trabajos y difundir su pensamiento. Este último adquiere el carácter de un pensamiento independiente, pero muchas veces sin un impacto social, especialmente porque sus reflexiones no son convertidas en práctica social, en acciones políticas. 

La izquierda extraconcertacionista, por su parte, no ha sido capaz de desarrollar un pensamiento alternativo al modelo social demócrata-demócrata cristiano. Hay un vacío entre la reflexión política y las acciones emprendidas por grupos autónomos desde la base social.

Pero lo que nos interesa aquí es relevar el hecho de que el modelo vigente se nutre de intelectuales, técnicos y burócratas que se han formado -por lo menos los más importantes- en Europa o los Estados Unidos. En el caso de los que se han formado en el país, estos lo han hecho siguiendo los modelos oficiales para el sistema occidental. De esta manera, el sistema ideológico es controlado por los partidos políticos, la banca o el capital (el cual posee la propiedad de la mayoría de los medios de comunicación y de las editoriales del país).

Pareciera entonces que el sistema ideológico es inviolable. Pero hemos descubierto que esto no es así. Si el principio de que el trabajo es un acto creativo, ético y político funciona para nosotros también debe funcionar para otros hombres y mujeres en otras partes del mundo. Sabemos que en Europa hay intelectuales y personas de todos los oficios que cuestionan su "maravilloso" sistema, incluso a nivel político se habla del "tercer sector", fenómeno que sería muy interesante de conocer en su extensión y profundidad, pero para esto necesitamos contactarnos con personas e instituciones no oficiales, que al igual que nosotros se están levantando experiencias sociales y políticas alternativas a la política oficial de sus respectivos Estados.

Parece imperativo, hoy día, buscar amigos y amigas en el mundo. Gente con la cual poder conversar y compartir experiencias, personas que han estado de una y otra manera vinculadas a nuestra historia. El Internet ha sido un instrumento clave para este descubrimiento, experiencias como las del movimiento zapatista en México, o la de los Okupa en Europa, o la misma experiencia de los haker que han liberado innumerables documentos e investigaciones científicas secretas que han representado millones de pérdida para los laboratorios multinacionales en beneficio de la humanidad, son algunos de los ejemplos que podemos señalar.

Pero el Internet es sólo un instrumento, los espacios comunes y la conversación cara a cara es lo fundamental. Es de este modo como podremos construir un nuevo tipo de conocimiento y nuevas formas de organización social y políticas. Tenemos que juntarnos en algún lugar Del mundo, una vez y muchas veces, armar redes, generar plataformas comunes. No debemos olvidar que en el campo adversario los poderosos si están organizados e imponen sus lineamientos en todas partes del mundo.

En resumen

Hemos iniciado un camino complejo, en el cual la conversación y el diálogo con el otro para la reconstrucción del mundo es lo fundamental. Pero no debemos olvidar que el cómo lo hagamos es esencial, porque aquí no se trata de buscar fórmulas para las "masas". Precisamente queremos rescatar la originalidad y la singularidad de la persona humana y de cada comunidad. 

Tenemos todo el tiempo del mundo en la medida que nos vamos apropiando de nuestras vidas. La pregunta que queremos responder es ¿para qué quiero tiempo? ¿para vivir o morir? Si somos justos diríamos que para las dos cosas. Lo importante es que estos dos actos constitutivos de la especie tengan sentido para quién los vive.

Mas también sabemos que las respuestas no las encontraremos solos. Las preguntas y las respuestas las daremos con otros. Cuando nos encontramos con los demás comenzamos a construir un mundo basado en el respeto y el amor al prójimo, pero para ello necesitamos descubrir cómo es el otro, cuál es su historia, cómo se ha formado y no suponerlo, a partir de un rol, un oficio o una categoría social. Si nos damos el tiempo para descubrir a los otros, nos descubriremos a nosotros mismos en ese acto. Así sabremos quiénes somos, de dónde venimos, a dónde queremos ir y con quiénes